Deberías tener algunas cosas en cuenta antes de borrar tu tatuaje.

Aunque hacerse un tatuaje ya no significa que vaya a ser de por vida – gracias al trabajo que realizamos en Tatualia – nuestro consejo es que lo pienses bien, lo medites y que lo hagas sólo si estás realmente convencido de que es lo que quieres. Aún así, si una vez que el tattoo esta en tu piel cambias de opinión y prefieres deshacerte de él, hay una serie de cosas que debes tener en cuenta.

ANTES DE SOMETERTE AL TRATAMIENTO

Antes de proceder a la eliminación de un tatuaje, hay varios aspectos que deben ser analizados por el equipo de profesionales que vaya a tratarte, como:

  • El color del tatuaje y de la piel.
  • La cantidad y el tipo de tinta utilizada.
  • El método que se ha utilizado para realizarle.
  • La ubicación y tipo de piel.
  • La profundidad.
  • La antigüedad.

En principio, es más fácil y rápido eliminar los tatuajes que lleven más tiempo hechos, los que contengan tinta negra o azul, los que estén hechos en zonas más delicadas en las que la piel es más fina o los que hayan sido realizados por amateurs ya que los realizados por profesionales suelen contener más pigmentos, tener una mayor profundidad en la piel y densidad de tinta.  

NÚMERO DE SESIONES

El número de sesiones que cada paciente necesite para el borrado de su tatuaje es variable. Dependiendo de la información obtenida tras la primera consulta se podrán estimar las necesidades de cada individuo.

  • Aún así, por lo general las sesiones que suelen hacer falta varían entre 6 y 8.

Cada paciente y cada tatuaje tienen sus características únicas e individuales, por eso es importante que se haga un estudio previo de cada caso. Hay pacientes que con menos sesiones ya han conseguido sus objetivos, y en cambio hay otros que han necesitado someterse a alguna más.

DURANTE LA SESIÓN

El proceso de borrado mediante láser es sencillo, seguro y sobretodo, eficaz, por eso:

  • Una vez estés en la consulta simplemente debes relajarte y esperar a que acabe la sesión. El láser fraccionará la tinta en partículas que serán reabsorbidas por el propio cuerpo y el sistema linfático las acabará eliminando.
    • La duración de cada sesión será determinada por la extensión de piel que ocupe el tatuaje. Cuanto menos ocupe, menos durará.
  • En cuanto al dolor: es probable que sientas una pequeña molestia, pero es soportable para la mayoría de la gente, y vale la pena por los resultados tan buenos que se consiguen. Hay personas y zonas más sensibles al dolor, por lo que en esos casos es recomendable que se aplique una crema anestésica antes del tratamiento, que pueda dormir un poco la zona y hacer que se sientan menos molestias aún.

DESPUÉS DE LA SESIÓN

  • Al finalizar la aplicación de láser, se pondrá una crema antibiótica en la zona que se haya tratado y se cubrirá para que quede protegida. Es muy importante que se cuide a diario esta zona de la piel los días próximos a haberse sometido al tratamiento, para que pueda recuperarse completamente.
  • En las zonas más grandes se formará una costra que tardará unos días en caerse por sí misma, por lo que la piel ya podrá destaparse aunque se debe evitar la exposición al sol en la medida de lo posible, y habrá que aplicar cremas regeneradoras para que el proceso de cicatrización se complete con éxito y la piel quede como nueva.
  • Hay que dejar pasar un tiempo entre cada sesión, para que el organismo realice el proceso de eliminar la tinta fragmentada y la piel se regenere.

CUESTIÓN DE TIEMPO

Los resultados se irán obteniendo a medida que las sesiones del tratamiento se vayan sucediendo por eso es aconsejable tener paciencia y saber que como casi todo, sólo es cuestión de tiempo que se vayan viendo mejoras en el proceso.

Lo que podemos asegurar es que es un proceso seguro, sencillo y muy eficaz y además con

Tatualia

 ¡muy asequible!

Publicado: 27 de Abril de 2016